Gómez López: “Siempre he dicho que dejaría de ser político, pero jamás árbitro”

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Si juntamos el concepto de elegancia y lo intentamos relacionar con algún personaje célebre de la Región de Murcia, obtendremos un resultado diáfano e incontestable. Ese resultado es Alonso Gómez López (Cartagena, 1952), exárbitro de Primera División y, tras colgar el silbato, concejal de Deportes del Ayuntamiento de Cartagena y director general de Deportes de la Comunidad Autónoma hasta el año 2019.

Alonso Gómez López (centro) debuta en Primera División en un Málaga – Athletic.

Gómez López dirigió un total de 167 encuentros oficiales entre Segunda B, Segunda y Primera División. En la máxima categoría del fútbol español arbitró 75 partidos de Liga y 6 partidos de Copa del Rey hasta que, en 1996, con 43 años, decidió dar por finiquitada una carrera plagada de reconocimientos y lanzarse a otro estadio donde la gente te juzga incluso más que en el verde: la política.

Este salto lo dio de la mano del Partido Popular, que lo incorporó en sus filas para ejercer como concejal de Deportes de Cartagena, cargo que ocupó hasta 2015. En el ejercicio de sus funciones hizo crecer de manera exponencial el deporte de su ciudad natal, en la que mandó construir numerosos campos de césped artificial y hasta siete pabellones deportivos, incluida la faraónica obra del Palacio de los Deportes. Pero eso no es todo, ya que Gómez López en 2015 fue nombrado director general de Deportes de la Región de Murcia. Un paso más en su exitosa carrera, tanto deportiva como política, que finalizó en 2019 para dedicarse plenamente a su familia.

En MurciaDeportivo hemos charlado con él para hacer un repaso a su trayectoria y que nos cuente algunos detalles más sobre una vida que fluye entre homenajes constantes allá a donde el extrencilla cartagenero va, y eso que el comienzo de esta fue debido a un terrible infortunio cuando entrenaba en el antiguo Almarjal con el equipo juvenil del Cartagena FC. Alonso Gómez López tenía la ilusión de la mayoría de los jóvenes, ser futbolista en el equipo de su tierra, pero ese día sufrió una lesión de rodilla que provocó un abandono prematuro de su sueño y le hizo mirar más allá durante el período de recuperación.

“En ese intervalo de tiempo salió un cursillo para árbitros y con una serie de amigos de Cartagena, entre los que destaco a Florentino Manzano por su trayectoria posterior, entré en el arbitraje en el año 1970 medio en broma, medio en serio, y al final he estado 27 años en el arbitraje activo en diversas categorías, los últimos ocho en Primera División”, explica el cartagenero. Alonso Gómez se convirtió, por tanto, en el primer y único árbitro de la ciudad trimilenaria en alcanzar el máximo nivel del fútbol nacional.

El ex árbitro añade: “en las elecciones del año 95 el Partido Popular fue a buscarme por si quería formar parte de su lista. Me lo pensé y bueno, me hacía ilusión poder trabajar por el deporte de mi ciudad. Compaginé el primer año la Concejalía con el arbitraje, pero solamente estuve un año, porque llegó un momento en el que Sánchez Arminio, debido a que le pedía que no me pusiera partidos esa semana por algún acto, me dijo: dedícate al arbitraje o a la política”.

“CUANDO SÁNCHEZ ARMINIO ME PIDIÓ ELEGIR, OPTÉ POR LA POLÍTICA Y DEJÉ EL ARBITRAJE”

Finalmente, Alonso Gómez se decantó por la política y, aunque su trayectoria se reconoce a través del fútbol, el laureado exárbitro aclara que durante su vida ha jugado al tenis de mesa, al baloncesto, al tenis, al balonmano, etc. Y se autodefine como una persona muy polivalente. “Cuando se me dio la oportunidad de poder trabajar por el deporte de mi ciudad me hizo mucha ilusión y esa fue mi entrada en política”, declara.

Gómez López recibe un reconocimiento de la Asociación de Periodistas de la Región de Murcia a su labor como Director de Deportes.

A la pregunta sobre si se asemeja en algo el arbitraje y la política Gómez López no tiene dudas y responde: “No, para mí desde luego era más fácil arbitrar un partido, porque de alguna forma tú te lo guisas y tú te lo comes, y en política tus pensamientos son unos y después, a la hora de plasmarlos, a veces no puedes por las circunstancias. Para mí fue un orgullo y un honor ser concejal de Deportes de mi ciudad y director general de Deportes de la Comunidad, pero a mí me gustaba más arbitrar, lo he comentado muchas veces. Siempre he dicho que dejaría de ser político, pero jamás dejaría de ser árbitro”.

El ex colegiado, después de haber dejado el arbitraje, estuvo también 17 años como delegado federativo e informador, y actualmente da clases de reglas de juego en la Escuela de Entrenadores. Además, participa como árbitro en torneos y partidos amistosos de veteranos, y explica que así será hasta que el cuerpo le aguante. “Cada vez que veo un partido siempre veo la parte positiva del árbitro”, expresa.

“Cada vez que veo un partido siempre saco la parte positiva del árbitro”

Alonso Gómez explica también que el arbitraje ha cambiado mucho desde que él colgó el silbato: “se está criticando mucho al VAR, que es cierto que tiene que mejorar todavía, porque hay situaciones de jugadas muy parecidas que después se rearbitran de forma diferente. Los árbitros se saben el reglamento, pero después está el cómo lo interpretas. A mí me hubiese gustado haber tenido el VAR, tienes siempre la posibilidad de rectificar y no perjudicar a un equipo. Va a seguir habiendo polémica, porque es la salsa del fútbol, pero no como la había antes”.

Secuencia de Alonso Gómez López (centro) junto a Chendo, Bakero y Quique Setién.

Sobre si cree que actualmente se está apostando por el deporte en la Región y el abandono que sufren otras disciplinas deportivas respecto al fútbol, señala: “hay  que ser conscientes de que el fútbol tiene mayor repercusión para todo, pero en mi época de concejal de Deportes tuve “problemas”, porque pensaban a lo mejor que por ser una persona que venía del fútbol todo iba a ir destinado al fútbol, y yo me negué en redondo porque había muchos equipos de base, de distintas disciplinas deportivas, que necesitan el apoyo de la Administración. En aquella época me creó alguna polémica porque los campos de fútbol tenían que ser de césped artificial, unos campos que hoy cuestan 135.000 euros y entonces costaban casi medio millón de euros”.

Gómez López subraya que hace falta dinero y que la Región de Murcia es la peor tratada económicamente de toda España: “cuando iba a Madrid a las reuniones que teníamos de todos los directores generales sentía un poco de vergüenza, por decirlo de alguna forma, del presupuesto que tenía, prácticamente nulo. Yo soy una persona que va de frente y que siempre da la cara, y la gente me ha respetado porque siempre le he dicho la verdad. No hay dinero, o esto se puede o no se puede hacer. No recuerdo a ningún director ni a ningún consejero que después de haberse ido de la política le hayan hecho 51 homenajes como tengo yo. Creo que, de alguna forma, es un reconocimiento no a mi labor personal, que también tengo parte de culpa, pero evidentemente a todas las personas que han trabajado conmigo”.

“No recuerdo a ningún director ni a ningún consejero que después de haberse ido de la política le hayan hecho 51 homenajes”

Para terminar, Alonso Gómez López lanza un mensaje a todos aquellos jóvenes árbitros que sueñan con conseguir lo que él consiguió en su dilatada carrera: “está muy de moda la frase del partido a partido, del Cholo Simeone. Yo cuando empecé en el arbitraje nunca pensé que pudiera llegar a Primera División, porque es muy complicado. Antes eran 22 árbitros y ahora son 20, y no están los mejores tampoco, depende de muchas circunstancias. El embudo es muy pequeño, pero yo les diría que siempre tengan la ilusión del primer día. Hay que cuidarse y hay que sacrificarse. El arbitraje no significa solamente pitar un partido cada 15 días. Pero es fundamental la ilusión por encima de todo.